
Exige con responsabilidad...
Con el paso de los años, he comprendido la verdadera esencia del trabajo en equipo. En cada masterización o restauración que emprendo, me considero parte integral de un conjunto, asumiendo derechos y deberes ineludibles ante la compañía discográfica, el sello independiente o la institución archivística de turno.
En SALOMON Mastering & Restoration, la constancia en el cumplimiento de mi palabra y mis obligaciones me ha brindado el privilegio de colaborar con equipos de diversas partes del mundo, de variadas exigencias, géneros musicales, artistas y productores, muchos de ellos referentes mundiales, reconocidos y galardonados por la excelencia de sus producciones.
Pero, ¿a qué me refiero con "la verdadera esencia del trabajo en equipo"? A la exigencia mutua, al compromiso incondicional de cada miembro del equipo de producción de honrar su palabra y sus promesas. Créanme, esta actitud es la que nos conduce a la excelencia en el producto final. La armonía fluye cuando cada uno cumple con su parte; la negligencia de uno solo puede desviar el resultado del objetivo inicial.
Las exigencias suelen girar en torno a los plazos de entrega, los acuerdos económicos, la calidad y el gusto sonoro deseados, y las especificaciones técnicas para el óptimo desarrollo de los procesos de ingeniería de audio. Recuerden, la reciprocidad es clave: para exigir cumplimiento, es preciso cumplir con las obligaciones pactadas.
La responsabilidad compartida en el trabajo en equipo no solo asegura resultados sobresalientes, sino que también nos permite disfrutar del proceso artístico-técnico. Esta satisfacción nos impulsa a buscar nuevas colaboraciones en futuras producciones.